“Desde el inicio de la crisis financiera mundial, en 2008, son muchas las voces que gritan que se está produciendo un alza descomunal en el precio de los productos básicos. En este sentido, desde el estallido de la crisis inmobiliaria en Estados Unidos los especuladores empezaron a invertir sin medida en los alimentos, provocando no sólo el aumento de los precios sino la desesperanza de los pueblos del sur, quienes ven con resignación que su pobreza alimentaria no es una cuestión de producción sino un problema de acceso a los alimentos.”
(extret de ¡El mundo de hoy no come! Un apunte a la soberanía alimentaria, de Anna Torres Adell. Text complet AQUÍ)
